¿Cuándo el Vínculo Afectivo con mis hijos o hijas es sano?

¿Por qué es importante un vínculo afectivo sano entre la madre y los hijos e hijas?

Por Lic en Psicología, Carolina Aguirre López.

¿Qué es un vínculo afectivo?

Un vínculo es algo que emerge, que surge a partir del encuentro que se produce entre dos personas. Y si en ese encuentro, en ese descubrimiento, hay afecto se trata de un vínculo afectivo.

¿Cuál es el primer vínculo afectivo del bebé? ¿Cuándo comienza?

El primer vínculo afectivo para un bebé es el que vivencia con su madre o con quien cumpla la función materna. Es un vínculo que se va constituyendo, construyendo durante el embarazo, aunque hay ocasiones en que se instala recién en el nacimiento o en el primer encuentro antes de la adopción y continúa a medida que esa infancia va creciendo.

¿Por qué es importante el vínculo afectivo entre madre e hijo o hija?

Este primer vinculo madre- hija, hijo sienta las bases de los futuros modelos vinculares, de las formas en las que se va a relacionar ese niño o esa niña con otras personas.

¿Qué genera en los hijos un vínculo afectivo bueno con su madre?

Es muy importante poder como madre o como el referente que cumple la función materna construir un vínculo afectivo lo suficientemente bueno con tu hijo o hija.

Si ese vínculo es bueno, será muy positivo, ya que le permitirá a tu hijo o hija sostener relaciones sanas, no toxicas tanto con las personas con las que se vincule como con los espacios donde transite, por ejemplo: la escuela, el club, la capilla, etc.

¿Cuándo el vínculo afectivo con mis hijos o hijas es sano?

Lo que caracteriza a un vínculo afectivo como suficientemente bueno es aquel en el que se produce y hay encuentro, intimidad, afecto, comunicación, límites y la satisfacción de las necesidades de cuidado básicas.

Este tipo de vínculo además presenta errores y dificultades, por ejemplo que a veces como madre no puedas algo o que las cosas no salgan como las pensaste o que te cueste, pero va a continuar siendo un vínculo suficientemente bueno, más allá de lo anteriormente mencionado, si vos como madre, o quien cumpla ese rol, pueda ver la dificultad, darse cuenta de ello, parar, angustiarse, preguntarse por lo que está pasando, por lo que no está bien y a partir de allí cambiar, modificar eso que no está siendo lo suficientemente bueno para tu hijo o tu hija.

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