Crianza Positiva – Madres Reales https://madresreales.com La maternidad real desde todos los puntos de vista Fri, 31 Mar 2023 00:31:41 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://madresreales.com/wp-content/uploads/2022/09/cropped-cropped-madres-reales-talks-32x32.png Crianza Positiva – Madres Reales https://madresreales.com 32 32 Emociones Vs. Comportamiento: https://madresreales.com/emociones-vs-comportamiento/ https://madresreales.com/emociones-vs-comportamiento/#respond Tue, 25 Oct 2022 23:15:57 +0000 https://madresreales.com/?p=1889 ¿Conoces la diferencia?

Si estás leyendo este artículo y pasas de los 30 años, es probable que no hayas sido educado para regular tus emociones.

La razón es que la generación pasada, con sus luces y sombras, no tenía la información con la que contamos hoy en día y así mismo como ellos aprendieron, nos enseñaron a aplastar aquellas emociones “negativas” o “malas”, porque no eran permitidas. 

Así, fuimos creciendo con la idea de que estar enojado o tristes era algo malo o no permitido para la sociedad.

Por eso, de seguro cuando escuchas la frase: “todas las emociones son buenas y válidas”, probablemente te causa un poco de ruido. Y quizá la razón sea que estés confundiendo la palabra emoción o la palabra comportamiento. 

La emoción es lo que sentimos dentro y el comportamiento es cómo expresamos esa emoción hacia afuera. Entonces sí, toda emoción es válida. Por eso no existen emociones buenas y emociones malas. Lo que existen son comportamientos apropiados e inapropiados.

Porque sí tengo derecho a sentir enojo, pero lo que no tengo derecho es a pegarle a otra persona por ello o hacerle daño a nadie.

¿Se entiende mejor?

Por eso escucharás que la crianza respetuosa propone validar la emoción de nuestros hijos, pero colocar límites al mismo tiempo en cuanto a la forma en que esa emoción es expresada. 

Por ejemplo: un niño hace una rabieta en el supermercado porque su mamá no le quiso comprar un dulce. La emoción del enojo es permitida, porque él quiere ese dulce. Entonces, puedo validar su enojo ante mi límite, pero enseñarle que la forma de expresarlo debe ser diferente. Puede tratar de pedirlo de manera más amable, llegar a acuerdos, negociar o aceptar que ese día, no se puede comprar el dulce y aprender a lidiar con esa emoción fuerte que le arropa.

Ejemplo ahora de cómo se ve esto desde la perspectiva de los padres: Tu hijo te habla mal o te grita. Eso produce en ti una emoción de enojo, que es totalmente válida. Pero es vez de reaccionar en automático, validas lo que sientes, pausas, reconoces la emoción, ves qué quiere comunicarte y luego respondes: “El enojo me quiere decir que no me gusta que me hablen así”. Al reconocerlo, eres capaz de respirar y poner límites diciéndole a tu hijo: “Entiendo que estés enojado, yo también me acabo de enojar porque no me gusta que me hables asi, vamos a calmarnos primero y hablar en un tono más apropiado”.

¿Viste? Validaste tu emoción, pero mediste tu comportamiento. Y eso mismo le estás enseñando a hacer a tus hijos a través del ejemplo.

Así que cuando comprendemos que toda emoción nos quiere comunicar algo, seremos más capaces de darle nombre a lo que sentimos, hacer una pausa y luego reaccionar con más compostura.

Es completamente normal que ocasiones estemos alegres, otras veces enojados y otras veces tristes. 

Si les permitimos entrar, vamos a darle la bienvenida, a aprender a reconocerlas, analizarlas, contenerlas y sacarlas. 

Una vez aprendamos a hacer esto es que podremos decir que alcanzamos entonces la inteligencia emocional. 

Domarlas a ellas para no permitir que nos domen a nosotros.

Espero que te sirva.

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Importancia de la pausa en la crianza https://madresreales.com/importancia-de-la-pausa-en-la-crianza/ Tue, 25 Oct 2022 22:02:44 +0000 https://madresreales.com/?p=1882 ¿Realmente funciona eso de respirar cuando perdemos la paciencia?

Así lo explica Becky Bailey, creadora del programa Concious Discipline y Daniel Siegel, autor del Cerebro del Niño:

Nuestro cerebro es como una casa de dos pisos. La primera planta es aquella que se deja llevar, que actúa por impulso sin medir las consecuencias de sus actos y la que busca la gratificación instantánea. Y eso a veces se traduce en esa reacción impulsiva y física en la que no medimos límites ni consecuencias.

Y la segunda planta, es la que piensa, analiza y la que busca protegernos tomando decisiones que nos convienen y no necesariamente que nos gustan. Que es básicamente la forma en que quisiéramos haber reaccionado, pero no hacemos muchas veces.

Por eso, a veces somos la persona que tiene toda la intención de comer saludable y mantener la dieta, y también la misma que cuando ve un pedazo de pizza… a veces cae en la tentación.

¿Qué separa entonces ese piloto automático con ese piloto intencional? La pausa, la respiración, la detención intencional.

Por eso, la importancia de respirar. De oxigenar nuestro cerebro, de elegir una respuesta inteligente en lugar de una respuesta reactiva.

Y se ve así:

Piloto automático: Algo nos detona – reaccionamos de inmediato, sin pensarlo.

Reacción consciente: Algo nos detona – Pausamos, respiramos – Respondemos diferente, elegimos lo que deseamos hacer, con más calma e intención.

Entonces sí, la pausa funciona.

Funciona cuando tus hijos detonan algo en ti que no puedes controlar y necesitas alejarte unos segundos para responder con intención y no con ira.

Funciona cuando te lanzan un insulto y todo tu cuerpo te dice que devuelvas el golpe. Pero no lo haces, porque pensaste mejor en las consecuencias y no vale la pena.

Funciona cuando quieres lograr un cambio en tu vida, en tus metas, en tu forma habitual de responder. Cuando te quieres comer la pizza, pero pausas y dices, no, tengo una meta y voy a cumplirla o sí, hoy me la voy a comer y mañana retomo. Pero al final, la decisión es tuya.

La pausa no es solamente el famoso contar hasta 10. La pausa se puede ver como alejarte de una situación que no te conviene con todo y enojo, darte un baño de agua fría, estar a solas con tus emociones, meditar, rezar, practicar diariamente ejercicios de respiración o hacer ejercicios para drenar un mal día en la oficina.

La pausa nos permite acercarnos más a una crianza intencional. A soltar el piloto automático e interiorizar que no todos los días podemos “darle pizza” a nuestros hijos si estamos velando por su bienestar.

La transformación no será de la noche a la mañana, pero lo que hoy es una práctica, mañana se convertirá en la “nueva tú”.

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La crianza respetuosa no es una moda https://madresreales.com/la-crianza-respetuosa-no-es-una-moda/ https://madresreales.com/la-crianza-respetuosa-no-es-una-moda/#respond Mon, 26 Sep 2022 15:17:07 +0000 https://madresreales.com/?p=1727 Uno de los mitos más generalizados sobre este estilo de crianza es que es algo nuevo, sacado de la caja con moña de regalo, que va dirigido a la “generación de cristal” y que hará que los niños crezcan sin dirección, sin reglas o límites en la vida.

Todo esto es falso. 

La crianza respetuosa, comúnmente llamada Crianza Positiva, Disciplina Positiva o consciente, es un estilo de vida en el que los padres reconocen que sus hijos son seres humanos con derechos y deberes, que merecen ser tratados de acuerdo a su etapa de desarrollo con un abordaje más empático, sin violencia, gritos ni castigos, pero sí con límites sanos, reglas, rutinas y responsabilidades acordes a su edad. 

Pero, ¿qué sucede? Que muchas veces, este modelo de crianza es confundido con otro modelo parental que es el permisivo: sin reglas, sin límites y más negligente. Donde impera la ausencia de conductas contenedoras, regulatorias y educativas. 

¿Cuándo inicia la crianza respetuosa?

Para mí, inicia cuando inicia la educación pedagógica que coloca al niño como el centro de su propio aprendizaje y al maestro como su guía. Autores como Rosseau, Rebeca Wild, Froebel y Maria Montessori, fueron ejes centrales desde el siglo XVIII en adelante y propulsaron la idea de permitir al niño descubrir el mundo en un ambiente seguro, de juego y diseñado para impulsar su independencia y autonomía. 

Más adelante, afincamos toda esta información con la Teoría del Apego de John Bowlby, psiquiatra y psicoanalista, quien a finales de los años 1950 afirmó que los bebés y niños necesitaban de un vínculo emocional sólido (principalmente materno), para poder desarrollar correctamente su personalidad y sus potencialidades, y así poder vincularse exitosamente en a lo largo de su vida.

Más adelante, el Dr. William Sears definió las 8Bs de la crianza respetuosa, partiendo de la teoría de Bowlby:

  • Birth bonding (Lazos afectivos desde el nacimiento).
  • Breastfeeding (lactancia materna)
  • Baby wearing (portear al bebé o llevarlo encima)
  • Bedding close to baby (Dormir cerca del bebé)
  • Belief in the language value of cry (Confianza en el llanto como lenguaje)
  • Beware of baby trainers (Tener cuidado con los adiestramientos)
  • Balance (Balance)
  • Both (La importancia de tanto mamá como papá en la vida del bebé).

Estas indicaciones de Sears rompieron con muchos esquemas de la época en que se proponía dejar al bebé llorar, fomentar la independencia temprana o entrenamientos antes de la etapa de desarrollo correspondiente. Por tanto, la crianza respetuosa inicia desde el embarazo mismo y está presente desde el momento en que tomamos a nuestros bebés en brazos.

Conforme el niño va creciendo, se van incorporando otras pautas propias del comportamiento esperado en la primera infancia como: la agresividad infantil, las rabietas, los comportamientos inadecuados y el desafío hacia las figuras de autoridad. 

Sin gritos ni castigos

Es tal vez la razón por la cual los padres, sobre todo los latinos, piensan que la crianza respetuosa es algo novedoso o de moda. Venimos de modelos socio políticos donde imperaban dictaduras, violencia y maltrato hacia los ciudadanos, que de una forma u otra fue permeando en la sociedad e introduciéndose como un modelo de crianza que también imponía la autoridad a las parejas femeninas y a los hijos. 

Fue normalizado el trato tosco, el respeto desde el miedo, las pelas, los gritos, las amenazas y los castigos emocionales. Aunque hemos avanzado en materia de políticos más dóciles con el pueblo, aún tenemos remanentes de pensar que esa forma de educar era la más apropiada. 

Así, que cuando mencionamos el respeto, el amor, la empatía y los límites sanos… sabemos que provocamos corto circuito en muchos hogares. Pero, como dijimos al inicio, no se trata de criar sin límites, sino de criar sin violencia.

Pautas para una crianza respetuosa

  • Entiéndela antes de embarcarte a la experiencia. Si fuiste criado en un ambiente autoritario, talvez se te haga más difícil ser paciente con la etapa evolutiva de tus hijos.
  • Establece límites claros en el hogar. Déjales saber a tus hijos cuáles cosas son negociables y cuáles no. Ej: Pueden elegir bañarse antes o después de comer, qué ropa ponerse dentro de las opciones sugeridas por mamá o papá o cinco minutos más de muñequitos. Pero, no pueden dejar de cepillarse diariamente o comer en la sala viendo TV o pegar a otra persona. 
  • Establece responsabilidades acorde a su edad y rutinas diarias. Ej: recoger el cuarto antes de salir, tender la cama, preparar su mochila la noche antes y asegurarse que su uniforme esté limpio. A cada edad, su dosis.
  • Practica la amabilidad y la firmeza al mismo tiempo. No gritar no equivale a no hablar con tono firme. Los niños deben de saber que en algunas ocasiones un no es un no y que es probable que mamá eleve la voz para llamar su atención. Sobre todo cuando se trata de su seguridad o protección.
  • Conexión antes que corrección. Escucha activamente lo que tus hijos tengan para decirte. A veces entenderemos mejor la situación si les dejamos hablar y expresarse, siempre respetando el ambiente y a la persona a la que se dirigen.

Establecer una relación de respeto mutuo, de conexión emocional permitirá que en tu hogar se viva un ambiente donde la comunicación y la armonía fluyen, la confianza se solidifica y hace que el ambiente entre todos los miembros de la familia sea más bonito, más amable y a la vez, más divertido. 

No es fácil, no funciona a corto plazo y requiere mucha paciencia y tolerancia de nosotros los adultos. Imagínate una semilla que siembras hoy para ver el árbol y sus frutos en el futuro. Sí se puede.

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