¿Los límites sanos a hijos e hijas se ponen con autoridad o autoritarismo?

Por Lic en Psicología, Carolina Aguirre López.

¿Por qué poner límites?

En la crianza, los límites son necesarios para poder maternar o paternar saludablemente y para lograr acompañar a ese niño o esa niña tanto en su desarrollo y constitución de la personalidad, como en el pasaje desde el hogar (endogamia) hacia la sociedad (exogamia).

Los límites permiten aprender rutinas, tolerar la frustración, respetar las diferencias, sostener aprendizajes, disminuir las angustias y sentirse valorado o valorada.

Un límite es un borde, una marca real o simbólica, es un NO pero también es un SI, porque en toda prohibición hay una habilitación.

Además los límites son siempre una inversión a futuro ya que son necesarios para criar hijos sanos… (Ver más)

Muchas veces se asocia de forma equivoca al límite con el autoritarismo. Pero el límite saludable no es el  autoritario, sino el que se ejerce con autoridad.

Límites sanos para hijos e hijas: Las diferencias entre autoridad y autoritarismo

La autoridad tiene que ver con poner pautas claras, con ordenar, con acompañar en pos del bien común y no de un beneficio individual. Aquí se respeta a ese otro, a esa otra a quien se educa y a su vez se imprime una jerarquía, se diferencia quien es adulto de quien no lo es.

El autoritarismo es una práctica que niega la autoridad, que se impone por la fuerza, que utiliza formas violentas y que niega la opinión del hijo, de la hija, anulándolo por completo y que persigue un beneficio egoísta e individual. El autoritarismo dentro de la crianza daña a ese niño o esa niña que se educa.