¿Cómo poner límites a los niños y niñas?

Por Lic en Psicología, Carolina Aguirre López.

La paradoja de la palabra límite es que limita un montón

Tanto la palabra límite como la palabra represión hoy tienen muy mala prensa y creo que ese es el motivo de que cueste tanto ejercerlas al momento de criar. Puesto que hay una gran tendencia a no frustrar a las infancias y brindarle a las hijas e hijos todo aquello que una no tuvo cuando niño o niña.

El límite es necesario para criar hijos sanos

El límite es necesario para criar hijos sanos e implica un trabajo claro, arduo y sostenido a través del tiempo y muchas veces mal recompensado.

El poner límites demanda claridad, que no debe confundirse con largas explicaciones. La claridad implica palabras concretas, sencillas. Muchas veces el explicar por demás genera en la infancia una pérdida de jerarquía en el vínculo y un sentimiento de fraternidad (entonces si somos los dos iguales, aunque sea el hijo puedo debatir el límite, cuestionarlo y por qué no también refutarlo).

Poner límites también demanda sostenimiento a través del tiempo porque es la única forma de que el límite tenga coherencia y cumpla la función de cuidar y ordenar. Si dije que no es no, por más que lo tenga que repetir muchas veces, que esté cansada, que me cueste, que la infancia haga un berrinche, que el abuelo o abuela piensen distinto, etc.

Poner límites es una inversión a futuro

A su vez el poner límites suele ser mal recompensado porque esperamos los resultados en la inmediatez, hoy, mañana o al mes siguiente. Y la realidad es que una como adulta responsable de crianza pone un límite, pero la interiorización del mismo en la infancia se produce en algún momento incierto que por lo general demanda mucho tiempo. Es por ello que cuando se cría y se educa se lo hace como inversión a futuro y no para el resultado inmediato o cotidiano.

 

 

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3 comentarios en “¿Cómo poner límites a los niños y niñas?”

  1. Muy buena informacion lo pondre en practica con mi hija adolescente, ya que ella es muy rebelde y pues me esta costando un poco a la hora de hablar con ella ya que muchas veces me quedo enojada

  2. Yo trato de poner limites a m hija, pero siento que no funciona, y me termino enojando, ¿es bueno que le hable enojada a hi mi hija? O mejor espero a calmarme? Gracias por la informacion

    1. Estimada Cassandra, ante todo muchas gracias por comunicarte con nosotras. Con respecto a tu consulta, el hecho de poner límites enojada no es algo que sea lo más saludable. Pero en este caso lo primero que hay que hacer es evaluar la situación.
      Si la situación demanda una puesta de límites urgente, es decir, que si o si hay que decirle que no, como por ejemplo, no pongas el dedo en el enchufe, lo harás enojada; pero si la puesta de límites puede esperar, lo más saludable para el vínculo con tu hija es que esperes a calmarte y vuelvas a decirle que no, a poner el límite de una manera calma y firme, sin que ella vea que perdes el control emocional. Porque a veces los niños o las niñas entienden que la puesta del límite tiene que ver con el desborde, entonces solamente hace caso cuando vos te enojas mucho. Por eso lo más sano, es que si el límite es necesario, lo pongas en ese momento aunque sea enojada, pero que cuando no sea así que puedas esperar a calmarte para volver sobre la situación y limitarla.
      Un saludo muy grande, Lic en Psicología, Carolina Aguirre López.

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